selladora al vacio para empacar pescado

Selladora  al vacío para Empacar pescado  es una maquina que  se usa habitualmente en las industrias alimentaria y farmacéutica. para conseguir que los productos sean más duraderos y facilitar su almacenamiento y distribución. SELLADORA AL VACIO PARA EMPACAR PESCADO

Las selladoras  al vacío, también conocidas como máquinas de envasado al vacío o máquinas de vacío, normalmente consiguen que los productos perecederos duren hasta 5 veces más si son refrigerados y hasta 3 veces más en métodos de almacenamiento ordinarios a todo tipo de alimentos etc.  SELLADORA AL VACIO PARA EMPACAR PESCADO.

       ESPECIFICACIONES TECNICAS :
  • Barra de sellado. Longitud: 300 mm / 30 centímetros.
  • Cámara de vacío. 39 x 29,5 x 5 centímetros.
  • Voltaje. 110 voltios.
  • Potencia. 370 vatios.
  • Bomba de vacío. Capacidad: 8 m3 / hora.
  • Dimensiones. 49,5 x 34 x 37,5 cms.
  • Peso. 40 Kilogramos.
La selladora al vacio es una  maquinas  especial para sellar  este tipo de alimentos  que son ricos en proteínas, vitaminas y minerales esenciales absorbibles, como el hierro, el zinc y la vitamina B12. Encontramos también selenio, colina, vitamina B6, tiamina, niacina y riboflavina.  SELLADORA LA VACIO PARA EMPACAR PESCADO
Tres ventajas importantes de envasar al vacío carnes y pescados - Mychef

Selladora  al vacío para empacar pescado  en atmósfera modificada incrementa la durabilidad del pescado fresco y los crustáceos. De este modo, pueden prepararse de forma óptima para el transporte pescados enteros, filetes de pescado o pescado procesado. Los envases pueden conservarse fácil e higiénicamente y se pueden congelar..

Selladora al vacío es un modo de conservación de alimentos muy práctico y sencillo. Se trata de extraer el aire que rodea al producto que se va a envasar. Si el proceso se realiza de forma adecuada la cantidad de oxígeno residual es inferior al 1%. De este modo se consigue una atmósfera libre de oxígeno con la que se retarda la proliferación de bacterias y hongos que necesitan este elemento para sobrevivir, lo que posibilita una mayor vida útil del producto. El envasado al vacío se complementa con otros métodos de conservación ya que después, el alimento puede ser refrigerado o congelado.

Durante el proceso, el material de envasado se pliega en torno al alimento como resultado del descenso de la presión interna frente a la atmosférica. Dicho material debe presentar una permeabilidad muy baja a los gases, incluido el vapor de agua.

Este proceso se utiliza en cocinas industriales, no sólo para conservar mejor los alimentos, sino también para marinar carnes, evitar transferencias de olores en almacenamiento y hasta para hacer cocciones al vacío.

Las cocinas industriales que cuentan con procesos de envasado al vacío, aseguran aumentar la frescura de los alimentos durante un periodo de tiempo de 3 a 5 veces superior respecto a los métodos convencionales. Es vital que durante el proceso de envasado, se mantengan las condiciones higiénicas y de manipulación adecuadas ya que, simplemente, va a frenar el proceso de deterioro natural.

Cambio de color en las carnes

Al conservar los alimentos al vacío no se alteran las propiedades químicas ni las cualidades organolépticas (color, aroma, sabor) a excepción de la carne, cuyo color se ve alterado al envasarla de este modo. Por este motivo, en ocasiones se confunde con una carne en mal estado. Esto se debe a que la carne al vacío no posee el color que el consumidor espera y que relaciona con una carne fresca, lo que muchas veces provoca rechazo. Cuando la carne se envasa al vacío adquiere un color púrpura, aunque su aparición sólo se debe a la ausencia de oxígeno. Al abrir el paquete y exponer la carne de nuevo al oxígeno, ésta vuelve a recuperar su color rojo brillante original.

Por el contrario, el color que posee la carne en mal estado en realidad es de color marrón apagado, debido a la oxidación por estar mucho tiempo expuesta al aire. Es importante que antes de preparar una carne previamente envasada al vacío, se deje reposar abierta una media hora para que, en contacto con el oxígeno, recobre su color característico.

El caso de los pescados al vacío es más conocido, ya que los ahumados se conservan principalmente de este modo. El pescado envasado de esta manera permanece en buen estado durante más tiempo pues al extraer el aire en su totalidad se reduce el riesgo de proliferación de bacterias. Además, otros productos del mar, como el pulpo o los salpicones de marisco están cada vez más presentes en el mercado en este tipo de envase, o bien envasados en atmósferas protectoras.

No obstante, no son los únicos productos que se pueden encontrar envasados de esta manera, ya que el café, el queso, el paté o el foie-gras, entre otros, han encontrado en el vacío un excelente modo de conservación.

Sin embargo, los alimentos envasados al vacío también tienen sus limitaciones. Si no se almacenan en el frigorífico (o en el congelador), puede comenzar la multiplicación de bacterias anaerobias, como el Clostridium botulinum, que no precisa oxígeno para sobrevivir.

 

 

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